Un horrible despertar

Una pareja discutía en la cocina, mientras los invitados estaban sentados a la mesa, disfrutando de un delicioso postre.

– Me voy a la cama Belén, estoy exhausto y mañana entro muy temprano a trabajar.

– Espera Martín, espera. ¿No te vas a quedar escuchar el cuento de terror que mi hermano nos va a relatar?

– No, y no me lo tomes a mal. Pero tu hermano siempre cuenta la misma historia, así que no me pierdo de nada si esta vez no lo escucho.

El hombre subió a la alcoba y cerró la puerta de su habitación. Encendió la lámpara de su buró, para ponerse el pijama. Martín era una de esas personas que se duermen casi al instante.

Sin embargo, pocos minutos después una serie de ruidos inusuales, lo despertaron.

– ¡Lo que faltaba! Ahora el cielo se va a caer. Pensando que el viento era el causante de aquellos sonidos.

Se puso una almohada sobre la cabeza, sólo dejando un pequeño orificio para respirar y se volvió a dormir. De nuevo, su sueño fue interrumpido violentamente. Esta vez no eran pequeños ruidos, sino verdaderos alaridos que provenían directamente de su sala.

– Esta gente no tiene respeto por los individuos que tenemos que trabajar todos los días. Bajaré ahora mismo y los invitaré cortésmente a marcharse. Dijo en voz baja.

Martín se puso sus pantuflas y bajó sigilosamente la escalera, ya que quería aprovechar para espantarlos. No obstante, el asustado fue el al ver que la concurrencia yacía muerta por todos lados.

Había brazos y piernas en los sillones, torsos regados por el piso y cabezas sobre la mesa.

Aterrorizado, el hombre se hincó y adoptó la posición de rezo. En eso estaba, cuando de entre las penumbras salió un vampiro con los colmillos afilados y sangre chorreando por toda su ropa.

– Sabía que mi olfato no me engañaba. Había sangre fresca en otro rincón de la casa. Dijo el engendro en tono amenazador.

cuento de terror Un horrible despertar

El vampiro tomó Martín por el cuello y le clavó sus dientes hasta que le extrajo la última gota de hemoglobina. Al día siguiente, las autoridades encontraron la escena. Más para saber qué había pasado, recurrieron a la ayuda de un médium.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *