¿Quien llama?

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Un grupo de amigos adolescentes, se encontraban pasando un fin de semana muy aburridos , en casa de uno de ellos, sin nada que hacer más que verse las caras uno de ellos comentó a sus compañeros que su abuela guardaba una tabla Ouija dentro de su armario, y se hicieron un plan para extraerla sin que ella se diese cuenta.

Una vez logrado su cometido, se dirigieron a un terreno baldío a unas cuantas calles y empezaron a «jugar», colocados en círculo alrededor del tablero iniciaron la sesión:-¿hay alguien ahí?-, un ligero viento sopló en los alrededores, levantando las hojas seas del suelo, y meciendo los pequeños arbustos entre los cuales se escondían. Sigue leyendo

¡No la veas!

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Desde que Beto vio morir a su hermana, no quería hablar con nadie. Había pasado cada día en terapia desde aquel trágico accidente en el cual la chica perdió la vida, cuando un conductor arremetió contra ellos en una zona de descanso, mientras posaba para que Beto le tomara una fotografía. Ella fue a parar hasta el fondo del despeñadero con el auto encima. El niño desde entonces había conservado escondido la cámara, y no se la quería prestar a nadie.

Un día, la otra hermana de Beto, encontró la cámara y la traía entre sus manos, no sabía cómo usarla, pero picar botones le parecía divertido. Cuando el chico se dio cuenta de lo que sostenía la niña entre sus manos y se le echó encima. Sigue leyendo

La ultima Serenata

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Como era tradición cada año, los chicos salieron aquella noche, a dar serenata a sus madres. El pueblo era chico, así que iban caminando de un lugar a otro echando bromas.

Entre risa y risa uno de ellos notaba que mientras se dirigían por la calle principal, al final de cada callejón con el que interceptaban, se veía un punto blanco, no una luz ni nada parecido, más bien un bulto, y fue así en tres cruces mas. Sigue leyendo

La luz del cementerio

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Eran los mismos chicos de siempre, intentando asustar al velador del cementerio como todas las noches. Pero; esta noche algo era diferente. El velador tuvo que salir de emergencia y pusieron a un anciano del barrio a cargo.

Iba entre los corredores el pobre hombre, apenas dando un paso, no quería perturbar a los muertos, ni meterse en su terreno, no es que fuera miedoso, pero siempre va mejor prevenir. Se alumbraba por una vieja lámpara cuyas baterías solo funcionaban si s golpeaban… un paso, un golpe, un paso, un golpe… un paso…un ruido a su derecha… un golpe nervioso… la lámpara no enciende… un ruido a su izquierda… un fuerte golpe a la lámpara… y ¡no hay nada!. Sigue leyendo

La niña más feliz del mundo

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Aquel par de chiquillas habían sido amigas desde siempre, pero a últimas fechas, algo estaba cambiando, Johana prácticamente se volvía invisible, porque la gracia y ternura de Marlene, la opacaban ante los demás. Marlene siempre sonreía, por lo cual la apodaron: «la niña más feliz del mundo», no existía día en que no lo vieran feliz caminando por las calles. Y eso despertó la envidia de quien se había convertido ahora en su fiel sombra. Sigue leyendo

La granja de los abuelos

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Un par de chicos adolescentes se mete a escondidas al granero donde su abuelo guarda las armas. Un olor muy desagradable invade el ambiente, pero no alcanzan a averiguar de qué se trata, porque la puerta se abre de par en par y dos encorvadas figuras cruzan el umbral.

Los chicos se esconden para evitar algún regaño, y después de que se encienden las luces, horrorizados descubren personas enjauladas, ¡incluyendo a sus abuelos!, pero; entonces, ¿Quiénes eran ese otro par de ancianos que acababan de entrar por la puerta?… se quedan viéndolos fijamente, y la mujer se deshizo de la piel como si fuera una cascara, dejando al descubierto una fea y babosa criatura verde, luego se acerca a una mesa repleta de miembros humanos y empieza a devorarlos, el extraño sujeto que fingía ser el abuelo, también se despoja de la piel, es ahora viscoso y casi transparente, pero extremadamente fuerte, porque con una sola mano, toma a una persona de la jaula y le muerde la cabezaSigue leyendo

Luna Azul

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Al llegar de la escuela Julián fue enviado a su cuarto de inmediato, no se le permitió si quiera saludar a muchos miembros de su familia que estaban mirando por la ventana hacia el pequeño taller que su padre tenía en el jardín trasero.

Desde su cuarto Julián se asomó también por la ventana, notó que la puerta del taller empezó a vibrar, los golpes se volvieron tan fuertes, que el polvo que se desprendía del techo, daba la impresión de que el jardín había sido invadido por la niebla. Sigue leyendo

Largo camino

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Transitando por un camino de la sierra como ya le era costumbre, un experimentado camionero, intenta entretenerse hablando solo, para pasar el tiempo. Desde lejos divisa una ancianita que camina lento por la orilla de las cañadas.

Disminuye la velocidad y se para unos metros adelante: -¿La llevo Señora?-, gritó el chofer de forma muy servicial, -Pero si ni siquiera sabes a donde voy, replicó la anciana sonriendo, -No importa, el camino por aquí está muy feo, no le vaya a pasar algo, ándele súbase, y nos hacemos compañía aunque sea unos minutitos-. Sigue leyendo

Tardes de viento

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Era el último año de colegio, como siempre Rita no se metía con nadie, pero los demás la insultaban por su aspecto. Un día, pensando que la graduación se acercaba y no los vería más, les levantó el dedo. Y corrió a través del parque, se sentía tan libre, tan viva… el viento contra su cara la hacía sonreír… un chico la tomó con fuerza del pelo… su sonrisa se apagó, su cabeza golpeó contra el suelo… y la sangre corrió por el puentecito empedrado. La mayoría huyeron, un par quisieron ayudarla, pero; ya era tarde, tenía la cabeza partida en dos… había muerto. Sigue leyendo

Justicia inmediata

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Hace un par de años, un viejo autobús circulaba rumbo a la terminal para marcar el final de su turno. Había una fuerte lluvia que permitía la visibilidad de forma intermitente. El chofer llevaba prisa, ya no traía pasaje y no quería recoger en el camino persona alguna que retrasara su salida.

A pesar de la poca visibilidad, pisaba el acelerador a fondo, sin prestarle atención a señales de alto o cualquier otra situación improvista. Con la prisa que llevaba, no vio a una chica que cruzaba la calle cuando el semáforo lo indicaba y pasó sobre ella sin detenerse, como si en realidad no hubiese pasado nada. Sigue leyendo