Leyenda del callejón del diablo

leyendas mexicanas callejon del diablo

Hubo un tiempo que en México, las vías se nombraban de acuerdo a algún hecho interesante que había pasado en ellas, surgieron tales como: La calle de las tres cruces, el callejón del beso… pero que sopesa llegar a transitar por lo que hasta hace poco tiempo se conocía como: “El callejón del Diablo”.

Se cuenta que esa callejuela de tenebroso nombre, estaba formada por un pasadizo sombrío, bordeado de árboles frondosos, que además atravesaba un paraje solitario. Los habitantes decían que a las 12 de la noche, en el mencionado callejón se aparecía el Diablo. Fuera lo que fuese, nadie se aventuraba a poner un pie allí luego de la caída del sol.

Fue entonces que dos vividores aprovechando la fama del paraje, afirmaron haber pasado por el callejón a altas horas de la noche y haberse topado con el mismísimo Diablo, el cual les exigía tributo por pasar por allí, amenazando con asesinarlos y arrastrar al infierno sus almas. Los dos hombres dijeron también, que la amenaza era para todo el pueblo, y todos deberían rendirle tributo, para que no desatara su ira y comenzara a matar pobladores para llevárselos al infierno.

Desde aquel día, la gente llevaba dinero, alhajas, valores, todo cuento poseían, al lugar pactado. Después el par de pillos recogían el botín, para que al comenzar del día, los pobladores ofrendaran de nuevo. Hasta que un día, alguien notó que los tesoros seguían allí. Buscaron al par de hombres que lo iniciaron todo para saber alguna noticia, pero ya no estaban en sus casas, solo encontraron las joyas y los objetos de valor que habían saqueado del sitio de ofrendas.

Entonces pensaron que habían huido, pero resultaba extraño que no hubiesen llevado el tesoro consigo, tal vez era por remordimiento, y se habían marchado con las manos vacías dejando las posesiones a sus verdaderos dueños.

Pero esa teoría no convenció a muchos, pues conociendo su calaña era poco probable que fueran acosados por remordimientos y escrúpulos. Así que dedujeron, que verdadero dueño del callejón del Diablo, enfadado por el sacrilegio que se estaba cometiendo en su nombre, había tomado horrible venganza contra los ofensores, quienes estarían, para esas horas, ardiendo en el infierno.


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>