La niebla en los sueños

Soñar con niebla

Cada uno de los elementos climáticos que aparece durante nuestras siestas posee un simbolismo distinto, por lo cual debemos tener cuidado de no confundirlos. De esta manera, comenzaremos por decirte que es lo que representa la niebla en los sueños.

Soñar que estamos adentrados en un paraje oscuro y que además cuenta con una espesa niebla, alude a la gran cantidad de contrariedades y problemas que tenemos en varios ámbitos de nuestra vida (la familia, el trabajo etc.). También nos indica que hay pocas esperanzas de dejar ese escenario en el corto plazo.

No obstante, nunca debes dejar de luchar, toma en cuenta de que cuando se cierra una puerta, siempre queda una ventana abierta.

Si en el mismo sueño, después de andar por bastante tiempo, vemos que se asoma la luz al final del camino, quiere decir que aunque nos cueste trabajo llegar al final, lograremos salir victoriosos de cualquier eventualidad negativa.

En el caso de que seas una mujer joven y te veas envuelta en una densa niebla, tendrás que cuidarte de tus amistades, pues gente que te tiene envidia comenzará a esparcir rumores sobre tu comportamiento y puede que esto te produzca uno que otro disgusto.

Ver a personas desconocidas entre la niebla, sugiere que el soñador sacará ventaja al conocer a gente nueva, ya sea porque le aportarán experiencias positivas sobre temas que desea conocer o simplemente porque contará con su ayuda a la hora de llevar a cabo proyectos ambiciosos.

Por otra parte, en el supuesto de ir caminando por un sendero y encontrarse con una bifurcación, se recomienda elegir el camino brumoso en lugar del que está despejado. Sé que a lo mejor esto no suena lógico, pero viéndolo desde la perspectiva que nos ofrece el diccionario de los sueños, nunca se debe tomar el camino fácil, pues a la larga es total desilusión.

Un último lugar en donde se puede visualizar la niebla en los sueños es a la orilla del mar. Lo que se nos estará avisando aquí es que hay amistades que nos engañan.

!! Ahora sí creo ¡¡

Andrés Torres, acostumbraba a burlarse de todo lo que acontecía a su alrededor, tachando a algunas personas de estúpidas creyentes de todo lo que no podían demostrar, así había pasado parte de su vida, y tocar cualquier tema que hablara de algo intangible, era meterse en una discusión, ya que no respetaba el punto de vista de los demás.

En una ocasión, Andrés fue invitado a una boda, en uno de los pueblos más humildes, del estado de Coahuila, y aunque en un principio no quería ir, varias de sus conocidos y familiares, asistirían ya que era de un familiar muy entrañable y había conocido a una chica que vivía en dicho lugar.

Lo que recordó al momento de recibir la invitación, es que por ningún momento, se despegaran del lugar en donde se llevaría a cabo el evento, ya que el pueblo era muy cerrado con los visitantes o turistas, y que no querían ocasionar un problema de cualquier índole en dicho lugar.

Andrés, esto le llamo más la atención, que la misma boda, quería empezar a investigar, el porqué de la forma de ser de los habitantes de dicho pueblo, así que llegando al evento, lo primero que hizo, fue escabullirse, rumbo al centro de dicho pueblo, a las 7 de la noche, ya no había un alma en toda la región, parecía que solo en el sitio en donde era la boda, había vida, no entendía, porque no había gente fuera de las casas, como se acostumbra en dichos lugares, hasta que llego al centro del pueblo en cuestión.

Viendo que nada había, que llamara su atención, se sentó a descansar en la plaza del lugar, cuando a lo lejos, a unas cuadras de él, empezó a ver una imagen blanca que parecía flotar y que se dirigía hacia él, esto no lo inquieto al principio, pero al ver que desde las casas, se veían personas que en las ventanas se le quedaban viendo con tono de asombro, esto le empezó a asustar, cuando se dio cuenta, lo que venía hacia él, ya no estaba a varias cuadras si no a unos 100 metros, como podría ser eso posible, si acababa de verlo unos instantes atrás y estaba aún muy lejos.

!! Ahora sí creo ¡¡

Entonces Andrés asustado gritaba para que alguien le abriera las puertas, y como nadie lo hacía, se fue corriendo con la anima atrás de él, corrió como nunca, y sentía en su nuca, el papaloteo del vestido blanco que flotaba y de reojo, lo veía atrás de él, como pudo llego a la boda, se metió entre la gente y grito delante de todos. ! Ahora sí creo ¡¡

Un horrible despertar

cuento de terror Un horrible despertar

Una pareja discutía en la cocina, mientras los invitados estaban sentados a la mesa, disfrutando de un delicioso postre.

– Me voy a la cama Belén, estoy exhausto y mañana entro muy temprano a trabajar.

– Espera Martín, espera. ¿No te vas a quedar escuchar el cuento de terror que mi hermano nos va a relatar?

– No, y no me lo tomes a mal. Pero tu hermano siempre cuenta la misma historia, así que no me pierdo de nada si esta vez no lo escucho.

El hombre subió a la alcoba y cerró la puerta de su habitación. Encendió la lámpara de su buró, para ponerse el pijama. Martín era una de esas personas que se duermen casi al instante.

Sin embargo, pocos minutos después una serie de ruidos inusuales, lo despertaron.

– ¡Lo que faltaba! Ahora el cielo se va a caer. Pensando que el viento era el causante de aquellos sonidos.

Se puso una almohada sobre la cabeza, sólo dejando un pequeño orificio para respirar y se volvió a dormir. De nuevo, su sueño fue interrumpido violentamente. Esta vez no eran pequeños ruidos, sino verdaderos alaridos que provenían directamente de su sala.

– Esta gente no tiene respeto por los individuos que tenemos que trabajar todos los días. Bajaré ahora mismo y los invitaré cortésmente a marcharse. Dijo en voz baja.

Martín se puso sus pantuflas y bajó sigilosamente la escalera, ya que quería aprovechar para espantarlos. No obstante, el asustado fue el al ver que la concurrencia yacía muerta por todos lados.

Había brazos y piernas en los sillones, torsos regados por el piso y cabezas sobre la mesa.

Aterrorizado, el hombre se hincó y adoptó la posición de rezo. En eso estaba, cuando de entre las penumbras salió un vampiro con los colmillos afilados y sangre chorreando por toda su ropa.

– Sabía que mi olfato no me engañaba. Había sangre fresca en otro rincón de la casa. Dijo el engendro en tono amenazador.

El vampiro tomó Martín por el cuello y le clavó sus dientes hasta que le extrajo la última gota de hemoglobina. Al día siguiente, las autoridades encontraron la escena. Más para saber qué había pasado, recurrieron a la ayuda de un médium.